El Valle Lodge
Un riachuelo de aguas cristalinas atraviesa los bungalós hacia la playa de El Valle, a solo 300 metros de distancia. Un arenal casi virgen en la costa norte de la península de Samaná bien protegido por una bahía que es un absoluto hallazgo en República Dominicana. En sintonía con este paisaje, el eco lodge trata de pasar inadvertido para que se impongan el sonido de las aves y de las olas sobre la orilla.
Llegar no es imposible pero exige transitar una carretera bacheada y si no estamos atentos, no veremos la señal que indica la entrada a El Valle Lodge. ¿O qué queríamos? A cambio comerás, en el restaurante Gitana, recetas elaboradas con productos del propio huerto o comprados en los mercados cercanos (espectaculares los mangos y los aguacates), te pegarás largos baños y descansarás sobre una tumbona a continuación, podrás explorar los senderos ocultos en la selva y descubrir casi por casualidad una cascada, o salir a navegar en un pequeño bote acompañado de un lugareño para descubrir la siguiente playa… Placeres sencillos que saben a mucho.
«El Valle Lodge trata de pasar inadvertido para que se impongan el sonido de las aves y de las olas sobre la orilla»
Lo componen 8 cabañas, incluida un ‘tree house’ de doble altura ideal para familias (su capacidad es para 6 personas, al igual que los bungalós 4 y 5). Techadas con hoja de palma y revestidas de madera, son espaciosas, cuentan con una terraza privada y las camas están protegidas con mosquiteras. Nada les falta y nada les sobra. El baño es semiabierto, por lo que tienes la sensación de estar duchándote en plena selva, que te arropará por las noches.