El pulmón verde de la tierra tiene su capital en Brasil: Manaos. Hasta allí volarás para emprender la gran aventura de recorrer el Amazonas y el río Negro a bordo de una embarcación de madera clásica de 34 metros de eslora y tres mástiles. Dotada de confortables camarotes, te llevará plácidamente hasta el archipiélago fluvial más grande del mundo –las Anavillhanas–, y a internarte en canoa por los sonidos de la noche, además de pescar pirañas.
Durante los 4 días que dure la travesía también tendrás la oportunidad de contemplar la salida del sol mientras las aves celebran con sus cánticos la llegada de un nuevo día, visitar una comunidad indígena para conocer su estilo de vida, recorrer senderos selva adentro, contemplar los delfines rosados o alimentar a la arapaima, un pez que llega a pesar 200 kg y alcanzar los 2,5 metros de longitud. La navegación por el Río Negro culminará en la “unión de las aguas”, el punto donde el Negro y el Solimões se entremezclan para formar el Gran Río Amazonas, a solo unos kilómetros al sur de Manaos.
Esta ciudad también merecerá la pena visitarla. A finales del siglo XIX se convirtió en un abrir y cerrar de ojos en la urbe de mayor sofisticación del sur de América. ¿La razón? El caucho, que financió un teatro de la ópera construido con los materiales más exquisitos traídos de Europa, que visitarás junto al mercado municipal y el museo indígena.
Itinerario
Día 1 - Madrid - Manaos
A la hora prevista presentación en el aeropuerto de Madrid Barajas para volar a Manaos vía Lisboa.
Llegada y traslado privado al hotel, habréis llegado el mismo día.
Día 2 - Manaos - Embarque
Por la mañana, os recogerán en vuestro alojamiento para iniciar un breve pero interesante recorrido por la ciudad de Manaos, capital del estado de Amazonas. Durante este tour conoceréis algunos de sus puntos más emblemáticos y tendréis una primera aproximación a la historia y vida cotidiana de esta ciudad, puerta de entrada a la selva amazónica.
Finalizada la visita, os trasladarán al puerto fluvial para embarcar en El Desafío, un barco tradicional de madera que será vuestro hogar durante la travesía. Desde aquí comenzaréis a navegar por las tranquilas aguas del río Negro, uno de los grandes afluentes del Amazonas, cuyas tonalidades oscuras contrastan con la exuberante vegetación que bordea sus orillas.
El rumbo os llevará hacia el archipiélago de Anavilhanas, un impresionante conjunto de más de 400 islas que forman el mayor archipiélago fluvial del mundo. A medida que os adentréis en este entorno único, descubriréis paisajes cambiantes, canales estrechos y una biodiversidad extraordinaria que hace de este lugar un auténtico paraíso natural.
Día 3 - Barco
Islas Anavilhanas y comunidades locales.
Antes del desayuno, saldréis en bote para contemplar el amanecer sobre las aguas del río Negro, un momento ideal para apreciar la calma del entorno y la gran diversidad de aves que habitan la zona.
De regreso al barco y tras reponer energías, os adentraréis en senderos de selva acompañados por un guía local, que os ayudará a identificar distintas especies de flora y fauna y a comprender mejor el delicado equilibrio de este ecosistema.
Por la tarde, visitaréis la comunidad indígena Terra Preta, donde sus habitantes compartirán con vosotros aspectos de su vida cotidiana, tradiciones y relación con el entorno natural que les rodea.
Día 4 - Barco
Encuentro de las Aguas y fauna amazónica.
Tras el desayuno a bordo, iniciaréis la navegación hacia la aldea de Acajatuba. Allí viviréis una experiencia única en la estación flotante Recanto dos Botos, donde podréis interactuar de forma controlada con los delfines rosados y alimentar al imponente pez Pirarucú, uno de los más grandes de agua dulce.
Después del almuerzo a bordo, el viaje continuará hasta el célebre Encuentro de las Aguas, lugar en el que los ríos Negro y Solimões se encuentran sin mezclarse durante varios kilómetros, creando un espectáculo natural de contrastes.
Más tarde, en el lago Janauari, probaréis suerte en la pesca de pirañas, una actividad tan emocionante como representativa de la vida amazónica.
Ya de noche, tras la cena en el barco, saldréis en canoa para un paseo nocturno en busca de caimanes y otras criaturas que despiertan cuando cae la oscuridad, descubriendo la selva desde una perspectiva completamente diferente.
Día 5 - Rio Negro - Manaos Manaos - Río de Janeiro
Tras un desayuno tropical a bordo, disfrutaréis de una última exploración por el río para observar de cerca las enormes y bellas plantas acuáticas amazónicas.
Por la mañana está prevista la llegada a Manaos y el desembarque. Será el momento de despedirse de El Desafío, vuestro hogar flotante durante estos días, y de la tripulación que os ha acompañado en esta travesía por el río Negro.
Desde el puerto, os trasladarán al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a Río de Janeiro, realizando una escala en São Paulo. La llegada a Río está prevista de madrugada.
Día 6 - Rio de Janeiro
Día 7 - Río de Janeiro
No sabemos qué tiene Río de Janeiro para que todo te lo ofrezca a través de una lente distinta, multicolor y hedonista. La ciudad vive al ritmo de su propia banda sonora, en la que se mezclan el batir de las olas en Copacabana, el murmullo de los vendedores ambulantes y los acordes de una samba improvisada. Sus rincones, muchos de ellos icónicos y reconocibles en cualquier parte del mundo, consiguen aún así sorprender con matices nuevos cada vez que se visitan.
Desde las playas que parecen prolongarse hasta el infinito, pasando por los miradores que regalan panorámicas inolvidables, Río ofrece un mosaico de experiencias que combinan naturaleza, cultura y una energía contagiosa. Todo ello sucede bajo la atenta e impertérrita mirada del Cristo del Corcovado, que, desde lo alto, parece abrazar la ciudad y a quienes la recorren.
Día 8 - Río de Janeiro - Madrid
En Río de Janeiro, cada día puede ser un viaje nuevo. Hoy, la ciudad se descubre desde otros ángulos: el bullicio de sus mercados, el aroma del café recién tostado en pequeñas cafeterías y los barrios que mezclan historia, arte y vida cotidiana. Pasear por sus calles es dejarse llevar por una coreografía espontánea en la que se cruzan surfistas con tabla al hombro, vecinos charlando en la acera y músicos callejeros que llenan el aire de melodías.
Más allá de las postales conocidas, Río guarda secretos en cada esquina: una fachada modernista que asoma entre edificios coloniales, un mirador inesperado que regala vistas del Pan de Azúcar o una pequeña plaza donde se siente que el tiempo se detiene. Es una ciudad que no solo se visita, sino que se vive, siempre con la sensación de que lo mejor está a punto de suceder.
Día 9 - Río de Janeiro - Madrid
A la hora prevista os recogerán para ir al aeropuerto y volar de vuelta a Madrid.
Noche a bordo.
Día 10 - Madrid
Llegada. Snif…