Sol y Luna
Levantado en medio de exuberantes jardines tropicales, con colibríes y mariposas revoloteando entre árboles frutales, cactus y buganvillas, este complejo hotelero junto a la estación de tren a Aguas Calientes (Machu Picchu) se compone de 43 “casitas” de piedra revestidas de adobe. Ponen el tono a una decoración rústica en la que prolifera la artesanía andina y mandan los tonos cálidos. Las casitas disponen, en función de cada categoría, de salón con chimenea y dormitorio en altura, además de terraza privada y un pequeño jardín con bañera de hidromasaje.
Las ganancias del hotel Sol y Luna, junto con la generosidad de huéspedes, amigos y benefactores, financia a la asociación Sol y Luna, que promueve la inclusión y la igualdad de los niños del Valle Sagrado a través de la educación, además de proporcionar oportunidades de trabajo para las familias del entorno. La propuesta gastronómica está a la altura del sello Relais & Chateaux que exhibe el hotel.