De las montañas Drakensberg al humedal de Isimangaliso

Las “montañas del dragón”, escenario de las batallas entre británicos, boers y zulús, son las grandes protagonistas de un viaje que se complementa a la perfección con la tranquila Durban, a orillas del mar, y que también puede convertirse en una auténtica aventura si continuamos hacia la frontera con Mozambique para explorar el humedal de Isimangaliso y sus increíbles playas. Vuela primero hasta Durban y desde allí empieza la ruta en coche en dirección norte y este. Otra opción: en helicóptero.

La espectacularidad del paisaje de las montañas Drakensberg se debe sobre todo a la caída de mil metros desde la meseta Highveld, que crea un nudo de acantilados, cañones, amplias laderas y valles fríos. Ideal escenario por tanto para un sinfín de actividades. Durban, por su parte, es una buena alternativa a Ciudad del Cabo, con la que comparte un benigno clima junto al mar y su cruce de culturas, sobresaliendo la influencia india y zulú (se llama eThekweni en el idioma de este pueblo).

La aventura debería continuar hacia el humedal de Isimangaliso, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Situado en la frontera con Mozambique, protege cinco ecosistemas, con arrecifes frente a la costa, playas, lagos, humedales, bosques y bosques costeros. También abunda la vida animal y las opciones para bucear son excepcionales. ¿La guinda? Un día de relax total en las playas de dunas doradas de Maputalandia.

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Foto en la “ventana de Dios”

El cañón del río Blyed recorre 30 km formando un paisaje que compararás seguro con el cañón del Colorado o el vecino cañón del río Fish. Caminando por el borde del acantilado llegarás a ‘God’s Window’, ¿Y por qué se llama así? Por la caída de 900 metros que tendrás a tus pies.

En canoa por el río Mzinene

Disfruta de la naturaleza en la reserva privada Phinda contemplando desde el agua cocodrilos, hipopótamos y las más de 200 especies de aves que te saldrán al paso. El mejor momento es al amanecer y al atardecer, cuando mejor se distinguen los detalles y más calma se siente al navegar.

Las “repentinas” Tugela Falls

La segunda cascada más alta del mundo (con una caída total combinada en sus cinco saltos de 948 m) se encuentra al norte del gran Parque Nacional Royal Natal. Para poder contemplarlas hay que tener muy en cuenta la temporada de lluvias muy inestable en esta región sudafricana. No en vano, Tugela es una forma fonética de la palabra ‘thukela’, que significa «repentino» o «sorprendente» en lengua zulú.

En busca de las grandes tortugas

Las tortugas laúd y boba emergen del océano Índico para poner sus huevos en la bahía de Sodwana. Después del atardecer, observa acompañado de un guía naturalista cómo las hembras escarban en la arena para crear sus nidos.

 

Las cataratas Lisbon desde un helicóptero

Descenderás sobre profundas gargantas además de recorrer serpenteantes ríos y explorar valles llenos de vegetación y color hasta llegar a esta caída de agua. Finalmente aterrizarás sobre una loma para hacer un picnic con el sobrecogedor paisaje de las montañas Drakensberg alrededor.

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