El desierto del Kalahari se extiende hacia Botsuana, Namibia e incluso Angola, pero es el norte Sudáfrica, adentrándonos en el desconocido y asombroso parque transfronterizo de Kgalagadi, desde donde te proponemos salir a explorar este irreal territorio de dunas de diferentes colores, lagos salados y pequeños bosques de rivera nacidos de las aguas subterráneas.
Aquí conviven asustadizos suricatos, leones de melena negra y pizpiretas avestruces expuestos y adaptados a las inclemencias del clima y a su espinosa vegetación. El parque es además un gran desconocido, lo que permite disfrutar de su vastedad sin aglomeraciones de ningún tipo: 55.000 visitantes en 2018 frente a los 1,8 millones del parque Kruger…
También podemos decir frente al Kruger que permite ver animales igual de imponentes –leopardos, leones y guepardos– y otros que son difíciles de ver ahí: caracales, gatos salvajes africanos, chacales, hienas marrones… ¿Cuándo ir? Entre marzo y mayo concluye la temporada de lluvias y es cuando los lechos de los ríos atraen a los animales. En el verano austral –la temporada de lluvias, de octubre a abril– las temperaturas son altas y difíciles de manejar, pero el paisaje se embellece con flores.