Colombia, Armenia

Bio Hábitat Hotel

Las estructuras de acero y cristal de las habitaciones del hotel Bio Habitat Hotel son algo más que espectaculares alojamientos con todo el confort moderno. También simulan ser casas para pájaros colgadas sobre el bosque pluvial y los cafetales colombianos. Así el huésped «se posa» sobre este maravilloso territorio declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, donde las palmeras se elevan por decenas de metros hasta casi tocar el cielo. ¿La respuesta sudamericana a Bali? Aunque sin multitudes, eso seguro.

Bio Habitat abrió en 2018 y su germen es anterior, cuando dos amigos de la infancia, Julián Escobar y Jorge González, desarrollaron una empresa de diseño y construcción con la idea de promover viviendas que siguieran los principios de la arquitectura pasiva, con impacto medioambiental mínimo. Descubrieron este lugar mientras trabajaban en otro proyecto y pensaron que un entorno así tenía que ser disfrutado por un público más amplio.

«Las habitaciones, colgadas sobre el bosque pluvial, simulan ser casas de pájaros»

Son ocho tipo de habitaciones distintas, más o menos integradas en el bosque, con los tejados cubiertos de vegetación para camuflarse en el entorno. Algunas se elevan sobre pilotes incrustados en la ladera, otras disponen de piscina privada a modo de balcón y las hay con vistas hasta los Andes colombianos. El restaurante de ‘slow food’, la piscina y otras zonas comunes como el salón y su chimenea se asientan sobre una cómoda meseta. Desde el hotel se organizan paseos por la propia finca, donde abundan aves de todo tipo, clases de meditación y yoga, muy ‘ad hoc’, y todo tipo de actividades en la zona, como visitar una finca cafetera.