Toncantins, en el centro del país y encrucijada de cuatro diferentes ecosistemas, es uno de los estados menos visitados del país y nos encanta que eso sea así, porque de esta manera una joya natural como el parque nacional de Jalapão nos lo reservamos prácticamente para nosotros solos, un paraje de sabana cruzado por ríos de aguas cristalinas que aquí y allá se precipitan en vigorizantes cascadas.
Aunque advertimos: es un destino solo para los muy aventureros. La ecuación obliga a que los alojamientos sean muy sencillos. ¿A cambio? Te bañarás en pozas rodeadas de palmeras que son el afloramiento de ríos subterráneos, nos asomaremos a impetuosas cascadas con caídas de hasta 70 metros y, acompañados por simpáticos monos, caminaremos por solitarios senderos que culminan en lo alto de unas colinas con impactantes vistas de 360º. No por nada le llaman el ‘outback’ brasileño, esto es, el “más allá”. También nos encontraremos con grandes complejos dunares cuya arena se dora intensamente al atardecer debido a su alto contenido en hierro.
Itinerario
Día 1 - Sao Paulo - Palmas - São Félix do Tocantins
Vuelo temprano São Paulo a Palmas.
Recepción y salida en 4×4 hacia el Jalapão (pistas de tierra y tramos de serranía; el trayecto de aproximación toma entre 5 y 6 horas, con paradas fotográficas).
Llegada a una posada sencilla en São Félix.
Al caer la tarde, primer contacto con un fervedouro, una poza de surgencia de agua subterránea donde no te hundes por la presión, para un baño cristalino y una puesta de sol de tonos anaranjados sobre el cerrado.