México, Nayarit

Mandarina One & Only

Rodeado de 33 hectáreas de selva tropical y casi invisible desde la costa, este resort con 104 villas independientes, cada una con su piscina privada, se esconde sobre un acantilado con dos playas a sus pies, en una de las cuales te puedes bañar durante todo el año.

Se encuentra a 20 minutos de San Francisco (San Pancho), a 45 minutos de Punta Mita y a menos de una hora del aeropuerto de Puerto Vallarta. Sus edificios de bajo impacto, discretos pero lujosos, presentan un diseño elegante y moderno, donde destaca la presencia de la madera de cumaru, que cubre techos y otros espacios. Diseñadores mexicanos firman el mobiliario y artistas locales las obras de arte y las piezas de artesanía.

Los huéspedes disponen de mayordomo personal las 24H y se desplazan por el complejo en buggy. Además del baño desde el Beach Club en una de sus dos playas (la de Canalán, salvaje, es especialmente bonita), te puedes dar un chapuzón en una de sus piscinas infinitas, dar un paseo a caballo por la playa o dar un paseo por la selva, salpicada de petroglifos. El amplio pero sereno spa ofrece una amplia variedad de tratamientos.