Por mucho que ardas en deseos de llegar hasta el fondo, nunca acabarás de conocer la capital de México. Siempre se escapa, pues son innumerables sus capas y estratos, y ese continuo descubrimiento es precisamente lo que le hace tan irresistible, un magnético caos por el que te sabremos llevar sin que te pierdas, haciendo que exprimas cada segundo de la experiencia.
Porque es fácil desorientarse, sin duda; cada semana hay una imprescindible apertura en la lista de restaurantes, bares, tiendas y galerías de arte. CDMX es hoy más cosmopolita que nunca, mientras que sus chocantes contradicciones te sumirán en una permanente perplejidad. Te desafía, te enamora. Y por momentos la puedes odiar un poco, sobre todo si te pilla un interminable atasco. Pero descuida, enseguida volverás a caer rendido en sus brazos. Tiene arte la mires por donde la mires.
Itinerario
Día 1 – Centro histórico, Chapultepec y alta cocina
La jornada comienza en el corazón de la ciudad: el Zócalo, una de las plazas más grandes del mundo, rodeada por la Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional, donde los murales de Diego Rivera narran la historia de México. Un paseo por las calles adoquinadas revela librerías antiguas, cafés tradicionales y edificios coloniales que conviven con comercios modernos.
De ahí, un salto al Bosque de Chapultepec, el gran pulmón de la ciudad, con sus museos de talla mundial. El Museo Nacional de Antropología es ineludible: salas dedicadas a las culturas prehispánicas, desde la Piedra del Sol hasta las esculturas olmecas. También puede visitarse el Castillo de Chapultepec, antigua residencia imperial con vistas espectaculares de la ciudad.
La tarde invita a perderse en Polanco, entre tiendas de diseño y galerías contemporáneas, o en la Roma, barrio que combina edificios porfirianos con cafés y boutiques creativas. La cena puede ser en alguno de los templos de la gastronomía mundial: Pujol o Quintonil, ejemplos de cómo la cocina mexicana está en la cima del fine dining internacional.
Día 2 – Coyoacán, Xochimilco y barrios creativos
Por la mañana, rumbo a Coyoacán, barrio de aire colonial que conserva un ambiente bohemio. El punto de partida es la Casa Azul, museo de Frida Kahlo, que muestra la vida íntima de la pintora y su relación con Diego Rivera y la escena artística internacional. Paseo por la plaza principal, con iglesias antiguas, mercados de artesanía y cafeterías donde el tiempo parece ralentizarse.
A mediodía, excursión a Xochimilco para navegar en trajinera por los canales que recuerdan el origen lacustre de la ciudad. Entre mariachis que suben a bordo y vendedores de comida flotante, la experiencia es un carnaval popular que se mantiene vivo desde época prehispánica.
De regreso al centro, la tarde puede dedicarse a explorar la Roma o la Condesa, barrios hip y cosmopolitas llenos de galerías emergentes, concept stores y bares con terrazas arboladas. Cena final en una taberna contemporánea que revisita recetas tradicionales acompañadas de mezcales y cócteles creativos.
** Este plan combina perfectamente con el resto de los de México.