Villa Dubrovnik
Levantados sobre rocas al borde del mar, a pocos kilómetros de la hermosa Dubrovnik, será difícil encontrar un rincón de este hotel que no ofrezca una vista excepcional de las brillantes aguas del mar Adriático. En particular desde el bar y el restaurante. En 20 minutos andando llegarás al pie de las murallas de la antigua Ragusa. ¿Pero para qué caminar cuando se puede llegar en un taxi-barco de estilo veneciano?
Con más de seis décadas de historia y debidamente reformado, ofrece espacios amplios y luminosos, con un diseño moderno donde prima el confort. Pensando en disfrutar de su posición privilegiada sobre el mar, plantéate disfrutar del desayuno en el balcón o de un buen libro junto a la piscina mientras los barcos pasan a lo lejos. A destacar su carta de vinos que no por nada llaman «libro de vinos». Quizá el mejor libro que puedas leer aquí.