Maslina Resort
Envuelto entre los pinos de Alepo de la isla de Hvar, el Maslina Resort es una propuesta de relax en clave de diseño contemporáneo y de lujo consciente. Sus 53 habitaciones, el relajante beach-club y su piscina infinita a la sombra de los olivos miran a un tranquilo rincón del Adriático pero sin perder de vista la animada vida nocturna del verano croata: a solo 15 minutos andando se encuentra el puerto de Stari Grad. Desde Split –el aeropuerto más cercano,– el hotel organiza el traslado en lancha rápida en 45 minutos. Además, dispone de helipuerto, una interesante alternativa para saltar hasta Dubrovnik.
Revestidas de madera y piedra, las 53 habitaciones, suites y villas se esconden en el entorno boscoso, repleto de miradores, empezando por los ventanales de los dormitorios y siguiendo por las terrazas privadas, los jardines de la azotea y la piscina. Enfocado hacia el exterior, la decoración es neutral, con ropa de cama orgánica, maderas cepilladas y mobiliario moderno sin extridencias. Frente al mar aguardan tres villas completas con comedor interior y exterior y piscinas infinitas privadas.
En el spa, los tratamientos transitan entre las técnicas tradicionales y las más científicas, desde los masajes por vibración hasta los tónicos a base de hierbas. Para mantenerse activo se ofrecen clases de yoga y sesiones de entrenamiento estilo ‘camp’. La comida es siempre de temporada y orgánica, mientras que las ‘commodities’ de la habitación se elaboran con ingredientes naturales y rehuyen del plástico.