Baño entre dunas en Lençóis Maranhenses

El paisaje de Lençóis Maranhenses es irreal: un campo de dunas salpicado de piscinas naturales donde te zambulles tras correr arena abajo. Volverás a alucinar mientras sobrevuelas en avioneta y exploras en 4×4 este entorno desértico-costero al que hay que viajar en las fechas precisas: sus lagunas de múltiples colores se forman de marzo a septiembre, y sobre todo entre julio y agosto, cuando las lluvias inundan las intersecciones entre las montañas de arena. Además, la aventura no tiene porqué terminar aquí: este viaje conviene combinarlo con la ciudad de San Luis y el delta de Parnaíba.

San Luis es la única ciudad brasileña fundada por franceses, si bien solo estuvo tres años en sus manos. Es también la capital del reggae en Brasil y el casco colonial, con sus fachadas bellamente decoradas por azulejos, está declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Si acudes entre febrero y septiembre, estate atento a las festivas representaciones del ‘Bumba Meu Boi’ y el tambor Crioula, donde se expresa la riqueza cultural brasileña a pie de calle y con particular viveza.

El delta de Parnaíba es otro espectacular complejo dunar costero, pero en este caso formado por 85 islas y cinco grandes brazos de agua que conforman un santuario ecológico repleto de vida que descubriremos en barco. ¿Lo ideal? Pasar al menos una noche en las sencillas cabañas de una de esas islas para sentirse muy lejos de todo y muy cerca de las innumerables especies de fauna y flora que podrás observar en directo en tan remoto paraje.

Planes

DISEÑADOS PARA DISFRUTAR DE ESTE DESTINO

Sobrevuela dunas y playas en avioneta 

La mejor manera de viajar desde San Luis hasta el parque nacional Lençóis Maranhenses es avioneta, que según se acerca a su destino sobrevuela dunas, manglares, ríos, playas y los pueblitos de pescadores, con sus casas de paja y sus barcos sobre la arena. A vista de pájaro, se obtiene la dimensión real (y colosal) de este ecosistema único de dunas y estuarios que alcanza el delta del Parnaíba.

Navega llevado por la pereza

A su paso por los Lençóis Maranhenses, el río Preguiças se remansa y camina con la calma y parsimonia que dice su propio nombre en portugués: “perezoso”. Ese será el ‘tempo’ con el descubramos un ecosistema que filtra aguas dulces de diferentes composiciones orgánicas para crear ilusiones ópticas caleidoscópicas.

Zambúllete en lagunas dunares 

Los paseos por el parque nacional de Lençóis Maranhenses nos invitan a bañarnos en espectaculares lagunas de diferentes colores: azul, verde, ámbar… Cubrir la distancia de una a otra en 4×4 nos facilitará alcanzar las más apartadas. A pie, por la arena, la excursión te dejaría exhausto.

Noche rodeado de naturaleza en isla Caju

El delta del Parnaíba se observa con particular exuberancia en la isla de Caju, una de las más grandes de este ecosistema costero y refugio protegido de vida silvestre, al que solo se puede acceder en barco. Existe la posibilidad de pernoctar en unas cabañas donde el gran lujo es dormir arropado por la naturaleza virgen.

Kitesurf con el viento de cara

En las playas de Maranhao los vientos soplan a favor prácticamente todo el año. Pero las mejores condiciones son entre julio y febrero, cuando el viento se mantiene estable de 20 a 30 nudos.

Hoteles

LOS MEJORES HOTELES EN OPINIÓN DE NUESTROS EXPERTOS

Aquí comienza tu viaje a Baño entre dunas en Lençóis Maranhenses

SOLICITAR PRESUPUESTO

Sigue viajando

Baño entre dunas en Lençóis Maranhenses
3-6 días
400€
*Vuelos excluidos.