La isla de Fernando de Noronha es un edén en mitad del Atlántico declarado Patrimonio Mundial por la Unesco y al que rodean 20 islotes reservados para la investigación científica. Descubierta por Americo Vespucio, se la disputaron ingleses y holandeses a los portugueses, y también llegó a ser presidio. Hoy es un ejemplo de turismo sostenible gracias a su acceso restringido. Sin duda, una tentación inigualable para cualquiera que busque perderse unos días junto al mar en pareja, no sin antes haber viajado al pasado en la coqueta Olinda. Para que no le falte ningún ingrediente a este viaje de puro placer.
La leyenda cuenta de Olinda que su nombre procede de la exclamación del primer portugués que avisto el lugar: “Oh, ¡linda situação para se construir uma vila!» (¡Oh, bonito lugar para construir un pueblo!). Subiremos sus irregulares calles adoquinadas, jalonadas de coloridas casas envueltas en un romántico aire decadente, hasta alcanzar a ver el océano entre las palmeras. A más de 500 km de distancia nos aguardan la considerada la playa más bonita de Brasil y apabullantes atardeceres sobre el Atlántico, así como un sinfín de actividades para los amantes de los deportes ‘outdoor’. En Fernando de Noronha, cómo no.
Itinerario
Día 1 - Recife - Fernando de Noronha
Vuelo desde Recife hasta el aeropuerto de Fernando de Noronha.
Llegada, pago de la tasa ambiental obligatoria que limita la estancia y traslado a la pousada boutique. Primer paseo por Vila dos Remédios, núcleo histórico con restos de fortificaciones portuguesas y la iglesia de Nossa Senhora dos Remédios.
Tarde de relax en Praia do Cachorro o Praia da Conceição, perfectas para aclimatarse al ritmo isleño. Atardecer en la playa con vistas al Morro do Pico.
Día 2 - Bahías
Día completo en la Bahía do Sancho, considerada una de las playas más bonitas del mundo. Acceso por las famosas escaleras talladas en la roca y snorkel en aguas turquesa entre peces y tortugas.
Continuación hacia la Bahía dos Porcos, pequeña pero espectacular, con el telón de fondo de los morros Dos Irmãos, símbolo de Noronha.
Almuerzo sencillo en la playa y tarde en Praia do Leão, lugar de anidación de tortugas marinas.
Día 3 - Excursión en barco
Por la mañana, excursión en barco bordeando la costa.
La travesía permite ver acantilados, cuevas marinas y, casi siempre, bancos de delfines que acompañan a la embarcación. Paradas para snorkel en bahías poco accesibles.
Regreso al mediodía y almuerzo en Vila dos Remédios. Por la tarde, tiempo libre para elegir: buceo en uno de los arrecifes más limpios de Brasil, o caminata por el trilha do Atalaia, que conduce a piscinas naturales de corales.
Atardecer desde Forte do Boldró, uno de los miradores más icónicos de la isla.
Día 4 - Deportes outdoor y playas secretas
Día activo: rutas de senderismo guiadas hacia bahías escondidas, o actividades outdoor como surf en Praia da Cacimba do Padre.
Alternativa más tranquila: recorrer playas del norte de la isla en buggy, parando en puntos panorámicos como Mirante dos Golfinhos.
Almuerzo de cocina típica con toques nordestinos y tarde libre para descansar en la pousada.
Día 5- Fernando de Noronha - Recife
Mañana libre para un último baño o un paseo corto por Vila dos Remédios.
Traslado al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a Recife o Natal.
** Este itinerario se puede combinar con cualquier otro de Brasil, pero siempre teniendo en cuenta la escasa frecuencia de vuelos a la isla.