Aunque dejó de ser la capital de Brasil en 1763 en detrimento de Río de Janeiro, Bahía sigue mereciendo un enorme respeto. Mantiene en pie sus iglesias barrocas y sus viejas casas señoriales, aunque algo desconchadas, eso sí, y sigue irradiando una contagiosa energía que le hace merecedora de capital cultural del país. Se palpa paseando por las calles, donde nos acompañarán los aromas de la sabrosa cocina mestiza y la música de raíz afrobrasileña, nacida en las plantaciones de azúcar donde trabajaban los esclavos.
Este viaje puede proseguir con una pequeña travesía en lancha rápida hasta el litoral virgen de la isla de Boipeba y las playas de Morro de São Paulo, un animado pueblo donde no hay coches y cuyos restaurantes se asoman a unas aguas que permiten desde el baño más tranquilo hasta la práctica de surf (depende de la playa que escojamos, de la Una a la Cinco, que tienen denominación numérica).
Tierra adentro, Bahía nos abre las puertas a la ciudad minera de Lençóis, impregnada de aroma a delicioso café, y al parque nacional Chapada Diamantina, una boscosa meseta cuyas aguas descienden por el accidentado relieve a través hermosos arroyuelos que sortean burbujeantes cascadas y forman al fondo piscinas naturales. Nunca te olvidarás de ese baño en sus aguas transparentes…
Itinerario
Día 1 - Madrid - Salvador de Bahía
Vuelo internacional y llegada a Salvador, ciudad colonial que fue la primera capital del Brasil portugués. Traslado al hotel en el Pelourinho, donde balcones de madera, fachadas de colores vivos y calles adoquinadas te transportan a otra época. Dependiendo de la hora de llegada, paseo inicial por el barrio con música en vivo en las plazas y un primer acercamiento a la cocina bahiana.
Día 2 - Salvador de Bahía
Día completo de exploración de la ciudad.
Visita a la Iglesia de San Francisco, un derroche de oro barroco, y la Catedral Basílica. Recorrido por el Mercado Modelo, donde se venden artesanías y especias afrobrasileñas, y subida en el Elevador Lacerda para disfrutar de una vista panorámica de la Bahía de Todos los Santos. Por la tarde, paseo por el Pelourinho con casas señoriales algo desconchadas pero llenas de vida. Cena con moqueca, acarajé o vatapá. Posibilidad de asistir a un espectáculo de música afro o capoeira en directo.
Día 3 - Salvador - Isla de Boipeba
Traslado en coche y lancha rápida hacia Boipeba, una isla paradisíaca sin tráfico rodado, donde la naturaleza domina. Instalación en una pousada frente al mar.
La tarde queda para pasear por la playa de Moreré, con sus arenas blancas y aguas cálidas, o acercarse a las piscinas naturales de Castelo. El ambiente aquí es de desconexión absoluta, con cenas a la luz de las velas y noches estrelladas.
Día 4 - Isla de Boipeba
Jornada libre para explorar.
Se puede caminar por senderos de selva tropical hasta la aldea de Velha Boipeba, descubrir los manglares en canoa, o practicar snorkel en aguas transparentes llenas de peces de colores. Otra opción es simplemente tumbarse en una hamaca con una caipirinha, disfrutando del silencio. Al atardecer, paseo por la playa de Boca da Barra para despedir el día con una de las puestas de sol más bonitas de Bahía.
Día 5 - Isla de Boipeba - Morro de São Paulo
Traslado en lancha hasta Morro de São Paulo, un pueblo animado y colorido donde los coches no existen.
Instalación en hotel y tarde para explorar las playas numeradas: la Primera y Segunda más concurridas, la Tercera con actividades acuáticas, la Cuarta más salvaje y la Quinta casi desierta. Al caer la tarde, subida al faro para disfrutar de la puesta de sol, uno de los rituales del lugar.
Día 6 - Morro de São Paulo
Día entero para disfrutar de la vida isleña.
Se puede recorrer la costa a pie de playa, probar deportes acuáticos, hacer snorkel o navegar en barco hasta Garapuá y sus piscinas naturales de aguas turquesa. Para los que buscan calma, la Cuarta Playa invita a largas caminatas solitarias. En el pueblo, bares y restaurantes con música bahiana animan las noches.
Día 7 - Morro de São Paulo – Salvador – Lençóis
Regreso temprano en lancha a Salvador y vuelo doméstico a Lençóis, puerta de entrada al Parque Nacional de la Chapada Diamantina.
El pequeño pueblo minero conserva su aire de siglo XIX, con calles adoquinadas, casitas de colores y cafés donde probar café local.
Tarde para pasear tranquilamente por el casco histórico y aclimatarse al ambiente serrano.
Día 8 - Chapada Diamantina: Poço do Diabo y Gruta da Lapa Doce
Excursión guiada por el parque.
Primera parada en el Poço do Diabo, una cascada con una gran piscina natural donde es posible bañarse rodeado de selva.
Después, visita a la Gruta da Lapa Doce, una enorme cueva con formaciones geológicas impresionantes. El día termina en el mirador del Morro do Pai Inácio, uno de los paisajes icónicos de Brasil, con vistas infinitas sobre el altiplano al atardecer.
Día 9 - Chapada Diamantina: cascadas y pozas naturales
Hoy toca una caminata a la famosa Cascada de la Fumaça, una de las más altas de Brasil, donde el agua se convierte en niebla antes de llegar al fondo del cañón.
Por la tarde, tiempo para descansar en las pozas naturales de Ribeirão do Meio, donde el agua forma toboganes de piedra.
Última cena en Lençóis disfrutando del ambiente relajado de este rincón serrano.
Día 10 - Lençois - Salvador de Bahía - Madrid
Vuelo desde Lençóis a Salvador (o traslado terrestre de 5-6 horas).
Tiempo libre para compras de última hora en el Mercado Modelo o un paseo final por el Pelourinho antes de enlazar con el vuelo internacional de regreso a Madrid.
Día 11 - Madrid
Llegada.