El norte de Guatemala esconde algunas de las más bellas ruinas del antiguo imperio maya, envueltas en una espesa selva. Con el lago Petén Itza y la diminuta Isla de Flores como base, proponemos explorar yacimientos más pequeños antes de llegar a Tikal.
Nos referimos a Yaxhá y Topoxté. La primera, construida sobre una colina y en pleno proceso de recuperación arqueológica, alberga un gran complejo astronómico y un templo de más de 30 metros de altura, el de las Manos Rojas, desde donde se avista una laguna plagada de cocodrilos. Topotxé, que se creía que era la ciudad de los niños, presume de edificios muy similares a los de Tulum, en Yucatán, del periodo post clásico maya. Todo entre la omnipresente vegetación que lame la roca y el constante ulular de los monos.
Si la visita a Tikal, uno de los mayores centros urbanos de la civilización maya, es inolvidable solo por su relevancia histórica, descubrir las imponentes pirámides escalonadas del Gran Jaguar y las Máscaras, los altos templos milenarios, los palacios y fabulosas estructuras, cuando el sol cae sobre las ruinas y los naranjas, rosas y violetas del cielo empiezan a dibujar sombras fantasmagóricas en los más de 2.000 años de piedra, es una experiencia casi mística. La vegetación todo lo invade, el verde colorea los bajorrelieves imperiales, los ruidos de la jungla se multiplican en la oscuridad y la impresionante arquitectura te mantiene con la boca abierta.
Itinerario
Día 1 - Ciudad de Guatemala – Isla de Flores
Llegada al Aeropuerto Internacional La Aurora y vuelo interno a Flores, en el departamento del Petén (aprox. 1 hora).
Traslado a un hotel con encanto junto al lago Petén Itzá. Paseo al atardecer por la diminuta Isla de Flores, con sus calles empedradas, casas de colores y ambiente relajado. Cena en una terraza sobre el lago, con los volcanes del horizonte reflejándose en el agua.
Día 2 - Flores
Excursión hacia el yacimiento de Yaxhá, en pleno proceso de restauración.
Sus templos emergen de la selva, con el de las Manos Rojas superando los 30 metros de altura. Desde lo alto se domina una laguna habitada por cocodrilos y rodeada de jungla.
Continuación en barca hacia el islote de Topoxté, considerado en época maya como la ciudad de los niños. Sus edificios, similares a los de Tulum, cuentan historias del periodo posclásico entre raíces de ceibas y gritos de monos aulladores.
Regreso a Flores al atardecer.
Día 3 - Flores
Día completo en Tikal, la ciudad más emblemática del mundo maya.
El recorrido incluye el Templo del Gran Jaguar, las pirámides de las Máscaras, altos templos que emergen por encima del dosel selvático y palacios laberínticos.
A medida que avanza el día, el canto de aves y los aullidos de monos marcan el pulso de la selva. El atardecer tiñe de naranjas y violetas las ruinas, proyectando sombras fantasmagóricas sobre piedras que guardan más de 2.000 años de historia.
Día 4 - Flores
Día más relajado para descubrir el entorno natural del lago.
Posibilidad de recorrerlo en lancha, visitar pequeñas comunidades ribereñas o explorar senderos selváticos en reservas cercanas.
Otra opción es descansar en el hotel y disfrutar de actividades acuáticas.
Tarde libre para callejear de nuevo por la Isla de Flores, comprar artesanías o disfrutar del ambiente nocturno.
Día 5 - Flores - Ciudad de Guatemala
Mañana libre para un último paseo por la isla o un baño en el lago.
Traslado al aeropuerto de Flores y vuelo interno de regreso a Ciudad de Guatemala.
** Este itinerario combina muy bien con cualquier otro de Guatemala.