Dubrovnik es mucho más que una bellísima postal o un escenario de ‘Juego de tronos’. Es sobre todo una ciudad que te pide ir a conocerla por su apasionante historia. También por la cultura del buen vivir de toda la región donde se asienta, la antigua Dalmacia, donde te sorprenderán tanto su gastronomía y sus vinos como su vocación marinera. Te proponemos descubrir la ciudad y sus islas de los alrededores de la mano de nuestra experta, una consumada guía de la ciudad, y luego salir a navegar el Adriático en un velero.
Rodeada de murallas medievales en las que rompen las olas, Dubrovnik es una ciudad de piedra blanca y tejados rojos, cuyo casco histórico es una fusión de estilos gótico, renacentista y barroco declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Se visita a pie, puesto que los coches están prohibidos, y nada mejor que descubrirla caminando por el perímetro de su muralla. Al atardecer, un teleférico te llevará hasta lo alto de la montaña que protege sus espaldas, salvando cerca de 400 metros de desnivel en cuatro minutos. La panorámica es una visión del Adriático cubriéndose con una sábana dorada.