Amor Arenal
Difícil de superar esta visión. Amanece y el volcán Arenal se eleva sobre la verde selva tropical y tenues nubes se acumulan en su pico cónico. Una estampa de la que se disfruta en privado desde cada una de las casitas de este hotel, con piscina individual cada una, ducha interior y exterior, y un gran ventanal que enmarca la estampa anteriormente descrita. Pisas sobre tablones de madera tropical, en el minibar encuentras kombucha, la bebida fermentada de moda y la tv de 55’ está conectada a Netflix.
Pero mejor que ver una serie es salir a caminar por los senderos de los alrededores, por los que te acompañará un guía naturalista con cientos de llamadas de pájaros grabadas en su teléfono. La pandemia ha hecho que la vegetación se asiente y se perfilen los últimos detalles.
Hay una sensación de exterior-interior en todo el complejo, donde encuentras un bar ubicado en medio de una piscina de agua mineral y sendas pavimentadas conectan restaurante, gimnasio y spa. El complejo se encuentra a solo 10 minutos del Parque Místico, una reserva privada donde observar perezosos, monos aulladores y hormigas cortadoras de hojas.