Castello de Vicarello
Levantado en el siglo XII sobre una colina defensiva, entre los bosques y viñedos de la región de la Maremma, este auténtico castillo de cuento de hadas es una atalaya sin igual sobre la Toscana. La entrada, a través de un arco de piedra, ya te pone a tono. Las paredes parecen hablar y durmiendo en una de sus siete elegantes y espaciosas habitaciones, la propia historia te arropa. La amplia bañera invita a pasar largas horas bajo el agua. Debajo de la ventana se despliegan los rosales.
Restaurado con sumo primor, la decoración es ecléctica, con profusión de antigüedades y de muebles artesanos para no perder la atmósfera a antiguo. Incluso lucen algunas piezas de mobiliario indonesio sobre las paredes de piedra. No hay restaurante pero sí cocina, donde por supuesto comer y además asistir a clases de cocina y catas de vino en un ambiente informal. Y se goza sobre todo de un aislamiento maravilloso.
«Es un castillo del siglo XII restaurado con mucho gusto y sin veleidades, pues no pretende ser el reportaje de una revista de decoración»