Costa Rica, Península de Osa

Copa de árbol

Al igual que el resort de Playa Cativo, solo se puede llegar en barco para acceder a sus cabañas camufladas entre la espesura. Situado entre bahía Drake y el Parque Nacional Corocovado, en un área conocida como Caletas, es a la fuerza un “all inclusive”, que incluye el asesoramiento personalizado para la realización de las múltiples actividades de naturaleza que brinda su privilegiado entorno.

Una playa virgen de arenas doradas y sombreada por palmeras se abre ante el hotel, lo que permite salir buceando o en kayak justo desde ahí,  y justo detrás discurre el apasionante sendero que recorre esta costa indómita. La piscina del hotel cae en cascada. Y la comida de su restaurante Miramar, al aire libre y aderezada con recetas de todo el mundo, es deliciosa.

Suma diez cabañas de una y dos habitaciones, con vistas al mar o la selva tropical desde la hamaca colgada del balcón. Construidas con materiales reciclados y madera reforestada, encajan a la perfección en el entorno natural. Para después de un día de excursión en Corcovado o Isla del Caño, se dan masajes y clases de yoga.