Hosteria Lagos del Furioso
Inaugurada en 1993 por Ana Bas y Jorge Cramer, adquirió una reputación que todavía perdura debido a su única ubicación, la esmerada atención de la pareja a los huéspedes y su bodega de vino… Hoy vuelve a abrir después de una temporada cerrada. Con mayor ilusión si cabe. Son nueve casas de huéspedes de madera de lenga protegidas del viento por una cerca de álamos, sauces y árboles frutales.
Se levantan justo en el punto donde se encuentran dos lagos de diferentes colores y separados solo por una estrecha franja de tierra: el más grande Purreydón, que se interna hasta Chile, y el Posadas. Toda la zona es un ecosistema patagónico intacto. Cisnes, caiquenes y bandurrias, patos salvajes, flamencos, ñandúes, guanacos, zorros y pumas son sólo algunos habitantes.
Rutas de senderismo, a caballo y en ‘mountain bike’, la observación de la flora y fauna autóctonas, la pesca con mosca y el windsurf o kite son solo algunas de las actividades que se pueden realizar desde su puertas.