Hotel Camino Real Polanco
Inaugurado en 1968 en el pudiente barrio de Polanco, es una de las obras que auparon a la fama al arquitecto Ricardo Legorreta, la gran referencia de la profesión en México junto a Luis Barragán. Lo definió él mismo como un “hotel-museo” por la profusión de obras de arte y antigüedades distribuidas por los 33.000 m2 de jardines, piscinas, fuentes y salones.
Su arquitectura de baja altura y colores cálidos se propuso como una lectura contemporánea de la cultura tradicional mexicana. Se presenta al exterior con una celosía monumental de tono rosado, un impacto que luego se desvanece al pasar a sus grandes patios interiores, reducto de la calma en el bullicio de la capital.
Los edificios tienen tanta personalidad formal que apenas hay muebles, pues no son necesarios para vestirlos y los que se ven no tienen mayor propósito que darle una escala humana al proyecto, sin duda una (confortable) obra maestra de la arquitectura moderna.