Sudáfrica, Plettenberg Bay
Kurland Hotel
Si lo que deseas es darte un pequeño lujo en un alojamiento a mitad de Garden Route, esta debería ser tu elección. Se encuentra en un finca privada de más de mil hectáreas que se puede explorar a pie, en bici o a caballo. Su atmósfera tiene mucho del Viejo Mundo, en una suerte de encuentro entre Holanda y África.
Los espacios comunes se encuentran en la vieja granja, donde la sala de lectura se compone de mullidos sofás de cuero, estantes llenos de libros de época y un fuego que siempre arde en invierno. Las casas de huéspedes de blanca fachada se rodean de palmeras y un impecable césped. En el porche con vistas a la piscina se sirve todos los días una merienda de estilo inglés.