Guatemala, Petén Itzá

La Lancha

Forma parte de la colección de hoteles en Centroamérica de Francis Ford Coppola y su familia –The Family Hideaways–, un proyecto que viene ya de largo y que pone en evidencia el buen gusto del cineasta norteamericano. Pero no se trata en este caso de una gran producción sino, digamos, de una cinta intimista.

Sobrevuela el lago Petén Itza y se encuentra a una hora en coche del aeropuerto de Flores y a 45 minutos de las ruinas de Tikal, el principal motivo por el que la gente viaja hasta aquí. Periquitos, tucanes y monos aulladores habitan un bosque donde se asoman con discreción sus 10 casitas con suelos de terracota, altos techos de madera a dos aguas, camas tamaño king size y baños de mármol.

El hotel certifica su etiqueta eco con el abastecimiento local de todos los alimentos y los materiales de construcción, el reciclaje de los desechos y el mantenimiento de una huella de carbono relativamente baja gracias a la falta de televisores, aire acondicionado y otras contaminantes comodidades. Máscaras, telas y tallas guatemaltecas se combinan con partes de escenario de sus películas en la decoración e incluso con mobiliario balinés. Que nadie le ponga cortapisas a su libertad creativa.