Las Islas
Antiguo escenario de batallas entre corsarios y tropas españolas por la conquista de las costas caribeñas, la península de Barú se ha conectado recientemente al continente, pues hasta 2014 solo era posible llegar en barco. Al distar ahora menos de una hora desde Cartagena de Indias, sus playas de arena blanca y sus aguas turquesas son la escapada perfecta después de conocer a fondo esta preciosa ciudad colonial. Entre los resorts que se han ido abriendo con los años nos quedamos con Las Islas, con diversos premios en su haber por su sensible diseño integrado en la naturaleza circundante y por el carácter sostenible de sus construcciones.
Consta de 33 bungalós frente al mar y otros 22 a la altura de los árboles, que aquí son sagrados; no se cortó ninguno para levantar el hotel. Las cabañas son amplias y están construidas con madera de pino y teca, fardos de paja y suelos de cuerda de fique, sin que falte por ello todo el confort: wifi, minibar, hamacas, TV LED, aire acondicionado, artículos de baño Hermes, 2 bicicletas… Mapaches, tigrillos, zorros, osos hormigueros y distintas aves serán tus vecinos de bungaló. Se plantaron 11.000 árboles nativos y corales, además de instalar jaulas en los fondos marinos para proteger los arrecifes de las inmediaciones. El lujo y la sostenibilidad pueden ir de la mano.
El spa Niña Daniela, con una amplia carta de tratamientos, zona húmeda, sala de meditación y tecnología de neuroestimulación, es uno de sus principales reclamos. También destaca por sus numerosas excursiones marinas a la isla privada de la Isleta, el archipiélago de San Bernardo y las islas del Rosario, mientras que las clases de cocina y el tour nocturno de plancton bioluminiscente son los planes más originales.