Mandarin Oriental Bangkok
Lo destacamos en esta apartado de recomendaciones no porque sea objetivamente “mejor” que sus pares –The Peninsula, The Siam, Four Seasons, Capella…– sino por su carácter de institución tanto en Bangkok como en el mundo hotelero. Incluso sugerimos ir a verlo aunque no pernoctemos en él, pues de alguna manera es el hotel que da nombre a lo que se conoce como lujo asiático, además de sentar las bases junto al Mandarin de Hong Kong del prestigioso grupo hotelero Mandarin Oriental (hoy propietario del Ritz de Madrid, por ejemplo).
Construido en 1876, el Oriental es la perfecta combinación de un cosmopolitismo vieja escuela y un exquisito servicio. Se asoma al río Chao Praya desde una gran piscina que tentará a cualquiera a no salir del hotel. Pero habrá que cruzarlo al menos si quieres acceder a su superlativo spa, escondido en una casa de madera de teca con 15 enormes salas de tratamiento, algunas con jacuzzi, mientras que en las amplias instalaciones deportivas, que incluyen una pista de tenis, puedes participar en sesiones gratuitas de yoga, pilates, meditación y muay thai.
La decoración de las habitaciones, primorosas, ha virado hacia un lujo de carácter internacional con discretos toques locales, como las finas telas tailandesas o los muebles de teca.