The Kasiiya
Si en algún sitio hay que ubicar La Costa del Sol o la Riviera costarricense, el lugar es el golfo de Culebra o Papagayo, donde también encontramos otros fantásticos hoteles como el Four Seasons, el Andaz o El Mangroove. Esta opción, The Kasiiya, es la más “salvaje” o sin duda más eco, pues en su diseño y gestión el cuidado del medioambiente marca la pauta; ni se talaron árboles ni se usó cemento en su construcción.
Situado en un peñón sobre la playa de Matapalito, cuelga sobre el mar camuflado por la vegetación, refrescándose así el cuerpo desde todos los puntos de vista sensoriales. Pasarelas de madera llevan a las 7 suites estilo ‘tented-camp’, muy común en los escenarios safari de África. Los techos, por tanto, son de lona, y los pisos también de madera, que se alargan hacia terrazas que dejan boquiabierto a cualquiera, unas al borde del acantilado, otras junto a la playa.
No hay televisión que valga y el minibar es “ecológico”, pues no es más que una nevera llena de hielo. Además de ducha exterior, común a las demás, las suites Laughing Whale cuentan una bañera de cobre independiente al aire libre con vista al océano.