El Eje Cafetero es un triángulo geográfico y paisajístico declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. que hay quien afirma que irradia una energía especial. Seas o no un místico, enseguida te darás cuenta al aterrizar de que el aire que se respira te insufla de vida, en parte por el aire puro que llega de la Cordillera Central de los Andes y el espectacular parque nacional de Los Nevados.
La zona está plagada de las esbeltas palmeras de cera. Miden entre 60 y 80 metros y desde los años 50 es el árbol nacional colombiano. También brotan bosques de niebla y orquídeas salvajes a las que acuden coloridos colibríes, así como coloridos pueblos de calles coloniales donde tomar la típica mazorca asada o una empanada de bombilla con ají –llamadas así por el sistema de alta tecnología que utilizan para mantenerlas calientes– y por supuesto un zumo (jugo) de frutas.
Por último, el café, que aquí crece en las mejores posibles, con humedad a más de mil metros de altitud y sin oscilaciones climáticas de una estación. Además, por ley, solo se planta de la especie arábica, que ni deja amargor en el paladar ni pone de los nervios (como la robusta). Un «tinto» aquí (como llaman al café solo), te sabrá a gloria.
Itinerario
Día 1 - Bogotá - Pereira
Vuelo temprano desde Bogotá hacia Armenia o Pereira (50 min).
Traslado en vehículo privado al pueblo de Salento, con sus casas coloniales pintadas en colores vivos, miradores sobre el valle y ambiente bohemio.
Almuerzo en una fonda local con la típica trucha al ajillo.
Por la tarde, caminata por el Valle de Cocora, donde se elevan las palmas de cera de 60 metros, envueltas en bosques de niebla y atravesadas por riachuelos donde vuelan colibríes.
Regreso a Salento al atardecer para pasear por la Calle Real con sus artesanías y cafeterías.
Día 2 - Salento - Ruta del café y pueblos coloniales
Visita guiada a una finca cafetera tradicional, donde se conoce el proceso desde la recolección de granos hasta la taza de tinto, y se disfruta de una cata profesional de variedades arábicas.
Tras el almuerzo, recorrido hacia Filandia, uno de los pueblos más coloridos del Quindío, famoso por sus miradores y su plaza central rodeada de arquitectura paisa.
Paseo por talleres de cestería y degustación de arepas con café. Al final del día, posibilidad de baño en termales cercanos en Santa Rosa de Cabal.
Día 3 - Salento
Mañana en Pijao o Buenavista, pueblos pequeños del Paisaje Cultural Cafetero, menos visitados y con un ritmo lento donde es fácil conversar con los habitantes y tomar un jugo de frutas tropicales o una empanada de bombilla con ají.
Breve caminata entre cafetales con vistas a la cordillera Central.
Traslado al aeropuerto de Armenia o Pereira y vuelo de regreso a Bogotá por la tarde.
** Este itinerario combina perfectamente con cualquiera de Colombia.