Japón es un laberinto de islas donde se guarda como un tesoro una de las culturas más fascinantes del planeta, con muchas caras que mostrar (saltando de un sitio a otro cómodamente en tren de alta velocidad). En Kioto conocerás el Japón más tradicional, el de los templos y palacios, el de las geishas y de la ceremonia del té, mientras que en la excursión a la vecina Nara darás un viaje aún más allá en el tiempo al visitar la primera capital del país. Porque este es indudablemente un viaje el tiempo, como lo sentirás al conocer las aldeas de los Alpes japoneses o el perfecto jardín zen de Kanzawa, donde aprender también los códigos de honor de los samuráis.
Una noche durmiendo sobre un futón en un ‘ryokan’, el hotel tradicional japonés, donde la etiqueta es el kimono, será el broche ideal a este viaje, que será ideal plantearlo con entrada por Osaka y con salida por Tokio, para exprimir así el máximo de los días y vivir el contraste entre las dos ciudades que representan el Japón más moderno. No habremos volado hasta tan lejos y a un país tan poliédrico para no acertar en el itinerario.
Itinerario
Día 1 - Madrid - Osaka
Noche a bordo.
Día 2 - Osaka - Kioto
Aterrizaje en Kansai y traslado en tren Haruka hasta Kioto.
Tras dejar el equipaje, primera salida para aclimatarse: el barrio de Gion, con sus casas machiya de madera, y Ponto-chō, estrecha calle paralela al río Kamo donde las linternas iluminan izakayas y casas de té. Un paseo nocturno aquí ya es entrar en el Japón más sugerente.
Día 3 - Kioto
La jornada empieza en el Kiyomizu-dera, templo en lo alto de la colina Higashiyama con sus balcones de madera suspendidos sobre pilotes.
Al descender, las calles empedradas de Ninenzaka y Sannenzaka muestran tiendas tradicionales y casas con tejados curvos.
Después del almuerzo, se visita Fushimi Inari, famoso por sus miles de toriis rojos alineados en túneles ascendentes por la montaña.
El día acaba en el Santuario Yasaka, con sus faroles encendidos, y quizá con una cena kaiseki ligera en el barrio.
Día 5 - Kioto
El recorrido arranca en el Kinkaku-ji, el Pabellón Dorado, reflejado en un estanque rodeado de pinos.
A poca distancia está Ryōan-ji, célebre por su jardín seco de rocas y grava rastrillada que invita a la contemplación. Después, el Ninna-ji, con su pagoda de cinco pisos y un aire más tranquilo. Por la tarde, traslado a Arashiyama, donde el bosque de bambú crea un túnel verde y el puente Togetsukyō se tiñe de luces al atardecer.
La cena puede ser en una izakaya local probando yakitori y sake.
Día 6 - Kioto
Excursión a Nara.
Media hora en tren lleva a Nara, primera capital de Japón. El Todai-ji guarda al Gran Buda, una estatua colosal de bronce dentro de un salón de madera inmenso.
En el Parque de los ciervos, los animales sika se pasean entre templos y turistas. Se visita también el Kasuga Taisha, famoso por sus linternas de piedra y bronce.
De regreso a Kioto, tarde libre para pasear por Nishiki Market y probar dulces locales como el mochi o el yatsuhashi.
Día 7 - Kioto – Kanazawa
Shinkansen hasta Kanazawa.
La tarde se dedica al Kenrokuen, uno de los jardines más perfectos de Japón, diseñado para mostrar armonía en todas las estaciones. Justo al lado, el castillo de Kanazawa despliega murallas blancas y torres reconstruidas con fidelidad. En el barrio de Katamachi, restaurantes y bares ofrecen platos de pescado fresco traído de la costa del mar de Japón.
Día 8 - Kanazawa - ShirakawaGo – Takayama
Bus hasta Shirakawa-go, con sus aldeas de casas gasshō-zukuri, techos inclinados para resistir la nieve y chimeneas que humean en invierno.
Después, se continúa a Takayama, cuyo casco antiguo conserva calles de madera y bodegas de sake.
La tarde permite recorrer Sanmachi Suji, con degustaciones de licores y tiendas de artesanía.
Día 9 - Takayama – Matsumoto
Por la mañana se recorren los mercados matinales junto al río Miyagawa, con productos frescos y souvenirs.
Luego, bus a Matsumoto, donde el castillo negro, apodado “el cuervo”, es uno de los originales mejor preservados de Japón.
Al caer la tarde, las calles comerciales de Nawate y Nakamachi muestran casas de época y cafés.
Día 10 - Matsumoto – Hakone
Salida hacia Hakone.
Llegada a un ryokan con onsen, donde la experiencia se vive al completo: baño termal, cena kaiseki servida plato a plato, yukata en las zonas comunes y futón en el suelo de tatami para dormir. Es el broche de oro de la tradición japonesa.
Día 11 - Hakone – Tokio
Excursión por Hakone: paseo en barco por el lago Ashi con vistas del Monte Fuji, teleférico hasta el valle volcánico de Ōwakudani y visita al Museo al Aire Libre, con esculturas de Picasso, Moore y Miró en plena montaña.
Por la tarde, tren hasta Tokio y primer contacto con el templo Sensō-ji en Asakusa, iluminado al anochecer.
Día 12 - Tokio
Mañana en el Parque de Ueno, con museos como el Nacional de Tokio o el de Arte Occidental.
En las calles cercanas, el mercado Ameya-Yokochō mantiene el ambiente popular de la posguerra. Por la tarde, inmersión en Akihabara, el barrio electrónico y otaku, con tiendas de manga, videojuegos y cafés temáticos. Cena en un izakaya del barrio de Kanda.
Día 13 - Tokio
El día comienza en el santuario Meiji Jingu, rodeado de un bosque urbano. Paseo por Harajuku y la avenida Omotesandō, con moda vanguardista y arquitectura contemporánea. Por la tarde, el famoso cruce de Shibuya y el mirador Shibuya Sky.
La noche se vive en Shinjuku, con callejones de Omoide Yokocho y Golden Gai, llenos de bares diminutos.
Día 14 - Tokio
Día flexible: se puede visitar teamLab Borderless, museo inmersivo de arte digital, o bien hacer una excursión a Nikkō (templos y naturaleza) o a Kamakura (gran Buda y templos zen). Últimas compras en Ginza o en los grandes almacenes de Shibuya.
Día 15 - Tokio - Madrid
Traslado al aeropuerto y vuelo de regreso a Madrid.