Omán, Jebel Shams

Alila Jabal Akhdar resort

Situado a dos horas por carretera desde el aeropuerto de Mascate, el hotel mira por encima de los 2.000 metros desde su privilegiada ubicación en las inmediaciones del pico Jabal Al Akhdar, lo que le convierte en el resort de cinco estrellas a mayor altitud de Oriente Medio.

Además de envidiable atalaya, tiene también carácter de oasis gracias a los cuidados jardines que rodean las villas, que se adaptan al árido clima de este entorno sin suponer un derroche en el consumo de agua, pues se basan en el sistema tradicional de irrigación ‘falaj’. 

El edificio principal es de arquitectura discreta, con puertas de madera labrada y una gran chimenea como señal de bienvenida. Cuenta con 82 habitaciones, todas provistas de balcón sobre el acantilado, mientras que las 32 villas del exterior disfrutan además de piscina privada. En común también la decoración en cálidos tonos propios del desierto, donde los pisos son de madera y una celosía separa el vestidor y el cuarto de baño.

Además del régimen contemplativo que imponen las vistas del hotel, es posible entretenerse con diversas actividades; desde descender los acantilados en rápel, aprender a escalar o cruzar un cañón en tirolina hasta ver una película bajo las estrellas acompañado de palomitas. El spa es también parte ineludible de la experiencia. No faltan la sauna, el ‘hamman’, la piscina ‘indoor’ y los masajes a la carta.