Podríamos pasar varios días disertando sobre la aparente contradicción de este cosmopolita enclave del siglo XXI que es también una ciudad árabe tradicional. Entre el mar y el desierto, compuesta de antiguos zocos y rascacielos de último diseño, esta antigua y nueva ciudad es un mix irresistible para el quien se pregunta por el futuro.
Arquitectos de todo el mundo han aportado su granito de arena para construir un ‘skyline’ sin igual. De 828 metros, el Burj Khalifa es el rascacielos más alto del mundo, al que le acompañan hazañas de la ingeniería como el hotel Burj Al Arab, una vela ultra tecnológica sobre el mar, y la isla artificial The Palm, plagada de residencias de un lujo sin igual. ¿Qué esconde más allá de estos rutilantes hitos constructivos? Te proponemos descubrirlo con Noland.
Itinerario
Día 1 - Dubái
Llegada por la mañana a Dubái y traslado al hotel.
Tiempo para descansar antes de comenzar las visitas.
La jornada empieza recorriendo la zona de Downtown, con la visita al Burj Khalifa, el rascacielos más alto del mundo, para subir a sus miradores y contemplar la ciudad desde 828 metros de altura. Después, paseo por Dubai Mall, que además de tiendas ofrece acuarios, fuentes y zonas de entretenimiento.
Por la tarde, recorrido en barco tradicional abra por el Creek, el canal histórico que divide la ciudad, y visita a los zocos tradicionales: el de especias y el de oro, donde se siente la esencia árabe.
Al atardecer, regreso a la zona de Downtown para ver el espectáculo de las fuentes danzantes frente al Burj Khalifa, seguido de cena en alguno de los restaurantes con vistas al skyline.
Día 2 - Dubái
Por la mañana, excursión al desierto en vehículo 4×4.
Durante la ruta se realizan paradas para fotografías en las dunas y, para quien lo desee, experiencia de conducción sobre arena y actividades como sandboarding o paseos en camello.
Regreso a la ciudad a mediodía.
Por la tarde, recorrido por el puerto deportivo de Dubai Marina y visita a Palm Jumeirah, la isla artificial en forma de palmera, donde se pueden contemplar algunas de las residencias y hoteles más exclusivos del emirato.
Al final del día, parada para contemplar el icónico hotel Burj Al Arab iluminado. Cena en un restaurante junto a la playa o en la propia zona de la marina.
** Este itinerario puede combinarse con muchos otros destinos a los que se vuela desde Dubái.