La ruta de las caravanas
Te proponemos una ruta del otro lado de la cordillera del Atlas por palmerales que flanquean ríos que mueren en la arena y casbas muy cinematográficas. Tras salir de Marrakech y con la posibilidad de explorar el Alto Atlas, llegamos a Agdz, punto de partida “oficial”. Con apenas 11.000 almas hoy, fue un importante punto de abastecimiento para las caravanas que entraban en Marruecos tras atravesar el gran desierto. Dormirás en uno de los 14 bungalós de un ‘ecolodge’ escondido entre palmeras al que solo se puede acceder caminando desde un pueblo judío abandonado.
En la frontera con Argelia hazte una idea de cómo se sentían los comerciantes de las caravanas cuando desde lo alto de la última gran duna veían el primer signo de civilización tras 50 interminables jornadas de viaje por la arena. Los poblados que encontraban al llegar siguen como ayer, conformados por un entramado de galerías que las protegen del calor y el viento sahariano. El alojamiento en esta parte del viaje será en una antigua casa bereber de barro reconvertida en hotel, que también nos servirá para profundizar más en una arquitectura bioclimática, hoy amenazada por la modernidad, de la que se pueden aprender múltiples lecciones. Este es un viaje de aprendizaje.
Camino de Uarzazat pararemos en Tamegrut, localidad célebre como centro espiritual del sufismo y también por su biblioteca, con obras de Avicena, Averroes y traducciones al árabe de clásicos griegos. En Tamnugalt visitarás su casba del siglo XVI, en la que el protagonista interpretado por John Malkovich en ‘El cielo protector’ muere de fiebre tifoidea. La de Taourirt, que llega a continuación, se ve en ‘Gladiator’. No en vano, Uarzazat, la ciudad donde se ubica, es conocida como el Hollywood marroquí. De vuelta a Marrakech cruzando de nuevo el Alto Atlas, haremos una visita a la casba de Ait Ben Hadu, uno de los mejores ejemplos de arquitectura de adobe marroquí y cuya silueta también ha formado parte de innumerables películas.
Itinerario
Día 1 – Marrakech - Agdz
Salida desde Marrakech por carretera atravesando el Alto Atlas, disfrutando de un paisaje cambiante de montañas abruptas, pueblos bereberes y valles profundos.
El viaje serpentea entre pasos de montaña que en otro tiempo fueron recorridos por comerciantes y caravanas que venían del desierto.
Llegada a Agdz, un pequeño enclave que en el pasado fue un punto clave de abastecimiento para quienes se aventuraban en las rutas comerciales transaharianas.
Noche en un alojamiento rodeado de palmerales, accesible únicamente caminando desde un antiguo pueblo judío abandonado, un lugar perfecto para desconectar y sumergirse en la calma del valle.
Día 2 – Agdz - Nesrate
La jornada transcurre por la histórica ruta de las caravanas, entre palmerales que bordean ríos que se desvanecen en la arena y antiguas kasbas de adobe.
En la frontera con Argelia se alcanza un mirador natural donde, desde la cima de la última gran duna, se contempla el desierto en toda su inmensidad. Este es el mismo paisaje que encontraban los mercaderes al llegar a Marruecos después de semanas atravesando el Sahara.
Visita de antiguos poblados cuyas callejuelas cubiertas los protegen del calor y del viento sahariano, una arquitectura tradicional cargada de ingenio y sostenibilidad.
Noche en una casa tradicional bereber de barro, reconvertida en hotel, donde podrás conocer mejor las técnicas constructivas locales y su valor cultural.
Día 3 – Nesrate - Agdz
Regreso hacia el valle del Draa, deteniéndose en Tamegrut, lugar de gran importancia espiritual para el sufismo y conocido por su biblioteca que conserva manuscritos de Avicena, Averroes y traducciones al árabe de textos clásicos griegos.
Visita de Tamnugalt, una kasba del siglo XVI cargada de historia y escenario cinematográfico de la película El cielo protector.
Tarde libre para pasear por los palmerales y las antiguas callejuelas de adobe, descubriendo la vida cotidiana en esta parte del sur marroquí.
Noche en el valle, en el mismo oasis donde la tranquilidad y la naturaleza crean un ambiente único.
Día 4 – Agdz - Ouarzazate
Salida hacia Ouarzazate, conocida como el “Hollywood marroquí” por sus numerosos estudios de cine y por sus kasbas que han servido de escenario para películas como Gladiator.
De camino, parada en la imponente Ait Ben Haddou, Patrimonio de la Humanidad y ejemplo sobresaliente de la arquitectura de adobe marroquí, cuya silueta domina el paisaje y ha aparecido en numerosas producciones cinematográficas.
Llegada a Ouarzazate y visita de la Kasba de Taourirt, una de las más impresionantes del país.
Noche en el centro histórico de Ouarzazate.
Día 5 – Ouarzazate - Marrakech
Regreso por carretera a Marrakech cruzando nuevamente el Alto Atlas, con tiempo para disfrutar del paisaje montañoso y de una última parada en pueblos tradicionales antes de llegar a la ciudad.
Vuelo de regreso o continuación de viaje en Marrakech.
** Este itinerario se integra a la perfección con otros recorridos por Marruecos.