La capital de Tailandia es una de las ciudades con mayor afluencia de turistas del mundo –más de un año ha sido la número uno– porque motivos sobran para que guste tanto a un público tan variado. Sus precios, en comparación con otras grandes metrópolis, sin duda ayudan. A nosotros nos divierte que viva en continúa transformación –lo que hace querer repetir– y nos apasionan sus templos, sus mercados, los masajes, las sonrisas, el color que tiene todo y el color y sabor de su deliciosa comida. En el apartado práctico, también nos convence que sea segura y fácil de recorrer teniendo en cuenta su tamaño y fascinante caos. En contra: que gobiernen los militares, lo que le hace mella en el terreno cultural. Todo no se puede.
Un detalle más: Tailandia es el único país del sudeste asiático que se libró de ser colonizado por Occidente y por eso se siente muy orgulloso de su pasado. Una de sus épocas más gloriosas recibe el nombre de Periodo Bangkok, por coincidir con el traslado de la capital a esta ciudad, a finales del siglo XVIII. De esa época es el Gran Palacio, diseñado por arquitectos británicos que fusionaron la arquitectura thai y la italiana; la mansión Vimanmek, que es la construcción en madera más grande del mundo, erigida íntegramente en teca sin un solo clavo de metal; y el templo hindú de Mariamman, al que gana a todos en colorido.
Itinerario
Día 1 - Bangkok
Comienza la jornada temprano visitando el Gran Palacio, uno de los complejos arquitectónicos más impresionantes de Asia, símbolo de la época más gloriosa de la ciudad.
En su interior se encuentra el Templo del Buda Esmeralda (Wat Phra Kaew), la imagen más venerada del país.
Desde allí, camina hasta el cercano Wat Pho, hogar del gran Buda reclinado, y aprovecha para probar un masaje tradicional tailandés en su prestigiosa escuela.
Cruza el río Chao Phraya en una pequeña barca para llegar al Wat Arun, conocido como el Templo del Amanecer, con su torre central decorada con mosaicos de porcelana.
Al mediodía, sube a un barco de línea pública para recorrer el río y tener una visión diferente de la ciudad, con paradas en pequeños muelles donde se mezclan templos, mercados y casas tradicionales de madera.
Por la tarde, explora el barrio chino (Yaowarat), con sus mercados callejeros y restaurantes donde probar especialidades locales.
Termina el día en un rooftop bar, como el Sky Bar de Lebua State Tower, disfrutando de las luces de la ciudad desde las alturas.
Día 2 – Bangkok
Comienza el día paseando por los khlongs, los canales tradicionales de Bangkok, en una pequeña embarcación.
Esta experiencia muestra la cara más auténtica de la ciudad, con casas de madera sobre pilotes, templos y mercados flotantes.
Visita el templo hindú de Mariamman, el más colorido de la ciudad, y luego la mansión Vimanmek, considerada la construcción de madera de teca más grande del mundo, erigida sin un solo clavo metálico.
Al mediodía, dedica un rato a perderte por el mercado de Chatuchak (si es fin de semana) o explora zonas más contemporáneas como Siam Square, donde centros comerciales de lujo se mezclan con cafeterías y galerías modernas.
Por la tarde, relájate con un último masaje tailandés o toma una clase exprés de cocina local para llevarte un recuerdo gastronómico.
Cena en un restaurante junto al río Chao Phraya antes de dar un paseo final por Khao San Road, donde se mezclan mochileros, puestos callejeros y bares con música en vivo.
**Este itinerario se integra a la perfección con otros recorridos por el país o la región.