Japón

Experta
Micaela Herrero

Este país no vive en el presente sino entre los siglos XVIII y XXIII. No hay ninguno tan avanzado en tecnología, en transportes públicos, en el mundo del ‘gaming’… Ni tampoco ninguno tan tradicional. Y lo más curioso: la ceremonia del té, los templos budistas y la calma de sus paisajes no contrastan con su trepidante modernidad; todo se integra como si formara parte de un mismo tiempo histórico. ¿Dónde estará el secreto? Además, los japoneses tienen un incomparable sentido de la belleza. Entienden que los detalles son parte del todo, y por eso les dan la máxima importancia. Hasta la imperfección es digna de ser admirada, tal como propugna la filosofía estética del ´wabi sabi´.