El avión aterriza en la Columbia británica y enseguida entendemos por qué la ciudad estrella del este copa, reiteradamente, uno de los primeros puestos de urbes del mundo con mejor calidad de vida. Una ciudad que de haberse bautizado rigurosamente en honor de su descubridor occidental, debería llamarse Narváez (fue sin embargo el capitán inglés George Vancouver quien se llevó todo el crédito). No obstante, muchas de sus calles llevan nombres hispánicos: Valdez, Cordova, Cordero… Rodeada de bosques, reservas naturales y con pistas de esquí a poca distancia del centro, Vancouver es un referente internacional en calidad de vida que te invitamos a descubrir con numerosas propuestas ‘outdoor’.
A Vancouver la rodean once playas (una de ellas, nudista) y un bosque de cuento, Stanley Park, con su Laguna Perdida, sus tótems indígenas y un acuario considerado como uno de los mejores del mundo. El Jardín Botánico está en la lista de los 10 mejores de Norteamérica pero ninguna incursión en la naturaleza como al atravesar el puente colgante de Capilano, que conecta dos barrios de la ciudad.
Tres cumbres con las mejores instalaciones para deportes de invierno (esquí, patinaje, tirolesas, trineo…) sirven de telón de fondo a las panorámicas de la urbe y están a menos de 30 minutos en coche. Cypress, Grouse y Seymour. Así se llaman. Junto al mar discurre el Seawall, 21 km de paseo acompañado de criaturas tan instagrameables como las focas o las coquetas nutrias marinas.
Vancouver es también una ciudad llena de color. Davie Village es el creativo barrio de la comunidad gay, Kitsilano fue hippie para transformarse en paraíso hipster, Gastwon destila belleza añeja, Commercial Drive exhibe su magnético eclecticismo y Yaletown, múltiples rascacielos. Para una visión desde las alturas quizá te atrevas a reservar un tour en hidroavión.
Itinerario
Día 1 – Madrid – Vancouver
El viaje comienza con un vuelo largo desde Madrid, normalmente con escala en Toronto, Montreal o alguna capital europea.
La travesía hasta la costa del Pacífico es exigente –unas 14 a 16 horas de trayecto total–, así que lo más probable es que llegues a Vancouver a media tarde o al anochecer.
Tras instalarte en tu hotel, te recomiendo un paseo ligero por los alrededores del centro o del Seawall, solo para estirar las piernas y empezar a intuir esa mezcla de rascacielos, bahía y montañas nevadas que caracteriza a la ciudad.
Día 2 – Vancouver: Stanley Park y barrios icónicos
La mañana es para recorrer el Stanley Park, el pulmón verde de Vancouver, con sus tótems indígenas, la Laguna Perdida y uno de los acuarios más prestigiosos del mundo.
Por la tarde, exploración de los barrios con más personalidad: Gastown con su aire victoriano, Davie Village colorido y creativo, y Yaletown, donde los antiguos almacenes industriales conviven con rascacielos de cristal.
Día 3 – Vancouver: Capilano y Grouse Mountain
Excursión a pocos minutos del centro: el Puente Colgante de Capilano, suspendido entre bosques centenarios, es pura adrenalina.
De ahí, subida a Grouse Mountain, con panorámicas de toda la ciudad y actividades de invierno: esquí, tirolesas, trineos o simples caminatas en la nieve.
Noche de regreso a Vancouver.
Día 4 – Vancouver: cumbres y playas urbanas
Jornada dedicada a las montañas vecinas, Cypress y Seymour, donde se combinan deportes de nieve con rutas de senderismo y miradores espectaculares.
A la vuelta, tarde relajada en alguna de las once playas que rodean Vancouver, desde Kitsilano –con alma hipster– hasta la sorprendente playa nudista de Wreck Beach.
Día 5 – Vancouver: jardines y vuelo panorámico
Visita al Jardín Botánico de Vancouver, uno de los diez mejores de Norteamérica, para una inmersión en la flora local y exótica.
Después, si el viajero se atreve, un tour en hidroavión para contemplar desde arriba la mezcla única de mar, bosque y rascacielos que define a esta ciudad.
Tarde libre para compras en Robson Street o cafés en Commercial Drive.
Día 6 – Vancouver - Madrid
Mañana libre para un último paseo por el Seawall o un brunch en Kitsilano antes de volar de regreso.
Día 7 - Madrid
Llegada.